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Descubre la increíble historia detrás de la pareja formada por el futbolista y la bella argentina que comenzó en su más tierna infancia.

La infancia de J Kbello terminó pronto para dar paso a una madurez temprana. Con un fuerte instinto paternal que, según él mismo explica, le acompaña desde siempre, Jesús se convirtió en padre a los 19 años.

Es la interiorista en la que más confio cuando busco convertir mi casa en un lugar más moderno y confortable. Te enseño los consejos que sigo.

Qué ha pasado en ‘Valle Salvaje’: El verdadero terremoto llegó cuando Rosalía compartió con Luisa y Bárbara un secreto que había mantenido guardado durante demasiado tiempo.

París está repleto de ventanas que desvelan este truco. No cuentan con las persianas propias de las casas españolas y han tenido que ingeniar esta solución casera.

Casa Salesas fue un proyecto que marcó un antes y un después para Iñigo Onieva. El marido de Tamara Falcó salía de sus negocios en discotecas para empezar a dedicar su tiempo a algo más ambicioso: un restaurante que pasaba de lugar de ‘brunch’ a sitio de copas y en el barrio en el que entonces vivían, Justicia, en Madrid. Fue un cambio de paradigma que también benefició a su relación con la hija de Isabel Preysler: «Es una gozada que no trabaje por la noche, que los fines de semana podemos ver pelis en el sofá», contaba ella misma en la revista ‘¡Hola!’.Se estrenó en 2024 y, como suele ocurrir en la mayoría de los negocios, el primer año no fue muy positivo. De hecho, los números hablan de un -0,47% de rentabilidad económica en sus primeros doce meses en activo, que aunque no es un mal número no deja de ser una cifra negativa. Tras el impulso y la curiosidad inicial que produjo Casa Salesas en el céntrico barrio de Madrid, el interés se redujo e incluso pasó parte de la temporada de verano cerrado . Quizás por eso justo un año después de la apertura, Iñigo Onieva decidió dar un paso atrás. Manuel Campos Guallar, que era el socio principal del empresario, tomó las riendas del negocio y se convirtió en socio único llevando a cabo una ampliación de capital de 27.000 euros . Entonces el marido de Tamara Falcó pasó a tener un papel más representativo que ejecutivo, figurando como administrador único pero centrándose en su nuevo proyecto. Para entonces estaba ya trabajando en Vega, el nuevo club privado que ha abierto este año — aunque no sin polémica —. Pero es que en el último informe de cuentas que han presentado y que se puede consultar, se observa que tras este movimiento Casa Salesas ha vivido un importante ‘boom’ económico. Una imagen de Casa Salesas. RR.SSPor lo tanto, y aunque puede que sea una casualidad, el negocio ha empezado a florecer en el último año tras la ‘marcha’ de Iñigo Onieva. No solo han crecido sus empleados, también han mejorado sus ventas, su fondo de maniobras y su liquidez inmediata. La rentabilidad económica ha pasado de esa cifra negativa que mencionábamos anteriormente a un nivel positivo del 14,28% , en parte gracias al aumento en la rotación de activos.Pero es que en el último año ha habido cambios. No solo ha mejorado su web, también han añadido nuevos detalles al menú y a su coctelería y cada fin de semana hay DJ en directo por las noches. Más de 27.000 personas siguen a la cuenta del local, en el que el pasado mes de abril estuvo incluso el actor de ‘Stranger Things’ Noah Schnapp, demostrando que el local puede convertirse en uno de los ‘places to be’ del centro de Madrid. Socios habitualesPara abrir Casa Salesas Iñigo Onieva se apoyó en el equipo de cocina de Mabel Hospitality, que tienen los locales de Tatel y Totó, con Juan Antonio Medina como chef ejecutivo y David Rodríguez como ‘sous-chef’ diseñando la propuesta culinaria. Además, la estética del local es tan importante como lo que ofrecen: situado en un lugar privilegiado como es en la esquina enfrentada al Palacio de Longoria , sede de la SGAE, quisieron apostar por el buen gusto de Lázaro Rosa-Violán. Un interiorista con el que volvió a trabajar después en Vega Members Club. Está claro que, a pesar de lo que pueda parecer por las cifras positivas después de que Iñigo Onieva tomara distancia de Casa Salesas, Mabel Hospitality sigue confiando en él. «Es un amigo y una persona que ama la gastronomía. Trabajó en nuestra compañía de restauración, Mabel Hospitality, con Totó y Tatel (dos de los restaurantes que ya son referencia en la capital), y ahora es socio y director de este local. Está haciendo un gran trabajo, le gusta cuidar todos los detalles, tiene mucha visión artística y una gran energía. Debe continuar aprendiendo, ser paciente y le irá muy bien», contaba Manuel Campos Guallar en 2024 a ‘Vanity Fair’.No es la única gran amistad del empresario que ahora es el socio único de Casa Salesas. También cuenta en su agenda con Cristiano Ronaldo o Pau Gasol, Nadal o Enrique Iglesias. En un mundo en el que los contactos lo son todo, está claro que Campos Guallar, casado con una actriz de Bollywood que también participa de sus negocios, está muy bien rodeado. El grupo empresarial también forma parte de Vega, por lo que la visión empresarial del marido de Tamara Falcó sigue poniéndose en valor. Las empresas de Manuel Campos Guallar han tenido cifras récord en 2025Este último, que en el pasado tenía también relación empresarial con Rafa Nadal y Abel Matutes, ha visto cómo los números de sus empresas han crecido considerablemente. En 2025 tuvo una facturación récord con su sociedad Leisure Partners S.L. con la que gestiona estos locales de restauración. Y aunque Casa Salesas es de los menos lucrativos por el momento, todo parece indicar que, en el futuro, las inversiones que hizo en Iñigo Onieva y sus proyectos saldrán a cuenta.
Los Rolls-Royce comenzaron a llegar al caer la tarde. Tras ellos, una interminable hilera de Mercedes, Ferrari y limusinas ascendía por la carretera que conducía a Al Baraka, la finca que Adnan Khashoggi poseía en las colinas de Benahavís. A la entrada, un pasillo de honor formado por jóvenes uniformados con espadas ceremoniales recibía a los invitados. Dentro, los salones aparecían cubiertos de terciopelos rojos, dorados y miles de flores. Las bandejas de caviar y marisco se sucedían sin descanso, el champán francés corría como el agua y Shirley Bassey afinaba la voz para cantar el ‘Happy Birthday’ al anfitrión. Entre los asistentes paseaba un cachorro de león con un collar de diamantes. Era julio de 1985 y Marbella asistía a la fiesta privada más deslumbrante que había conocido .Aquella celebración por el cincuenta cumpleaños de Adnan Khashoggi fue mítica y forma parte de la historia del lujo de Marbella. Algunas crónicas hablaron de unos cuatrocientos invitados ; otras elevaron la cifra hasta cerca de mil quinientas personas si se sumaban acompañantes, artistas, personal de servicio y proveedores. Lo de menos era el número. Lo importante era quién estaba allí: Sean Connery, Elizabeth Taylor, Brooke Shields, Farrah Fawcett, Ryan O’Neal, Alfonso de Hohenlohe, Jaime de Mora y Aragón, los duques de Kent, Pitita Ridruejo, Lorenzo Queipo de Llano y un desfile de jeques, aristócratas, diplomáticos y magnates árabes compartían una noche que resumía como ninguna otra el esplendor de la Marbella de los ochenta. Los que no habían sido invitados se convirtieron en parias de la exclusiva alta sociedad de la Costa del Sol que se presentaba ante todos como la cumbre del éxito social a escala mundial.Lujo a raudales Khashoggi había encontrado el escenario perfecto para exhibir una fortuna que parecía inagotable. Considerado durante años uno de los hombres más ricos del mundo gracias a su papel como intermediario en multimillonarias operaciones internacionales de venta de armas, vivía instalado en un exceso permanente. ‘The Economist’ calculó que para mantener aquel tren de vida se necesitaba, al menos, un gasto cercano a 200.000 euros diarios . La cifra era asequible para el bolsillo del magnate. Poseía unas veinticinco residencias repartidas por distintos países, tres Boeing 747 privados, una flota de Rolls-Royce, Ferrari y Mercedes, colecciones de joyas, relojes y obras de arte y el Nabila, un yate de 86 metros considerado en su momento el mayor y más sofisticado del mundo. Curiosamente, el navío acabaría años después en manos de Donald Trump.Ivana Trump, Adnan Khashoggi y Spahira. GtresLa residencia marbellí del magnate saudí estaba a la altura del personaje. A finales de los años setenta adquirió Al Baraka, una finca de cerca de un millar de hectáreas situada en Benahavís, comprada a la familia Roussel, emparentada con los Onassis. Hoy ese terreno alberga la exclusiva urbanización de La Zagaleta, pero entonces era un reino privado concebido para impresionar.La mansión, de inspiración árabe y mediterránea, se levantaba entre jardines, lagos artificiales y bosques. Disponía de helipuerto, caballerizas, coto de caza, grandes salones para banquetes, suites para invitados y una organización casi palaciega . Varios centenares de empleados trabajaban para que todo funcionara con precisión: cocineros, jardineros, chóferes, personal de seguridad, camareros, azafatas y asistentes capaces de atender un banquete para centenares de personas con apenas unas horas de aviso.La finca nunca dormía durante el verano . Los invitados llegaban en helicóptero o en largas caravanas de coches de lujo y podían permanecer varios días disfrutando de una hospitalidad que pocos habían conocido. La discreción era absoluta. No existían teléfonos móviles ni redes sociales, y aquella ausencia de cámaras convertía las reuniones en un territorio casi mítico. Solo los fotógrafos apostados a la entrada de la finca conseguían, de vez en cuando, inmortalizar la llegada de alguna estrella.Adnan Kashoggi y el príncipe Alfonso de Hohenlohe. GtresPor los jardines de Al Baraka desfilaron algunos de los rostros más conocidos del planeta. Sean Connery era un habitual, favorecido también por su amistad con Alfonso de Hohenlohe y por sus largas estancias en Marbella . Elizabeth Taylor visitó la finca en varias ocasiones, al igual que George Hamilton. Brooke Shields y Farrah Fawcett aportaban el brillo de Hollywood. Ryan O’Neal se sumó a algunas de aquellas veladas, mientras Shirley Bassey ponía música a las grandes celebraciones. La aristocracia europea encontraba en aquellas fiestas un punto de encuentro con el dinero del petróleo : Alfonso de Hohenlohe, Jaime de Mora y Aragón, Gunilla von Bismarck, Pitita Ridruejo, los duques de Kent o Lorenzo Queipo de Llano eran algunos de los nombres que aparecían con frecuencia en las crónicas sociales.Jaime de Mora y Aragón desempeñaba un papel fundamental. Nadie conocía mejor que él el ecosistema social marbellí. Era quien presentaba a unos invitados con otros, quien facilitaba contactos y quien conseguía que una actriz de Hollywood terminara compartiendo sobremesa con un príncipe árabe o un industrial europeo. Su presencia era casi tan imprescindible como la del propio anfitrión.Cada año, la fiesta del verano de Khashoggi superaba al anterior con nuevos espectáculos, más invitados o una decoración todavía más fastuosaLas fiestas comenzaron siendo reuniones relativamente reducidas, pero cada verano crecían en tamaño y espectacularidad. Khashoggi parecía decidido a superar constantemente el listón. Si un año sorprendía con un despliegue floral nunca visto, al siguiente incorporaba nuevos espectáculos, más invitados o una decoración todavía más fastuosa. Los cronistas de sociedad competían por descubrir cuál sería la extravagancia de la temporada.Adnan Khashoggi y el grupo Los del Rio en Marbella, en 2010. GtresEl cumpleaños de 1985 concentró todas ellas. El acceso a la finca parecía la entrada a un palacio oriental. El banquete ocupaba varios salones y terrazas. Las mesas rebosaban caviar iraní, mariscos, frutas tropicales y postres elaborados por cocineros desplazados expresamente desde Francia. El champán se descorchaba sin interrupción mientras distintas orquestas y artistas amenizaban una velada que se prolongó hasta bien entrada la madrugada. El detalle del cachorro de león con collar de diamantes terminó simbolizando aquella manera de entender el lujo en la que nada parecía suficiente.No fue la única cita señalada del calendario social. Khashoggi era también uno de los grandes protagonistas de las tradicionales galas benéficas que se celebraban cada verano en Marbella . En la organizada por la Cruz Roja en el Hotel Los Monteros coincidió con Gunilla von Bismarck, Jaime de Mora y Aragón, Luis Solana y Cuca Solana, en una noche que volvió a reunir a buena parte de la aristocracia y la alta sociedad internacional instalada en la Costa del Sol.Al año siguiente, nuevas recepciones privadas devolvieron el foco a Al Baraka. Las fotografías de agencias internacionales inmortalizaron a Elizabeth Taylor y George Hamilton compartiendo velada con el magnate saudí. Eran imágenes que recorrían las revistas del corazón de Europa y Estados Unidos y consolidaban la imagen de Marbella como el gran escenario del lujo internacional.Adnan Khashoggi y su familia en Monaco en 2016. GtresLa última gran fiesta llegaría en 1991, cuando la fortuna de Khashoggi comenzaba ya a resentirse. Quiso homenajear a su inseparable Jaime de Mora y Aragón por su sesenta y seis cumpleaños en el club de playa del Hotel Don Carlos. La imagen de treinta y un Rolls-Royce estacionados frente al recinto bastó para devolver durante unas horas el esplendor perdido . Entre los invitados figuraban Jesús Gil, recién elegido alcalde de Marbella; el empresario Mohamed Ashmawi y la cantante Kimera, encargada de interpretar el cumpleaños feliz.Mientras las fiestas alimentaban la leyenda, el patrimonio del saudí seguía creciendo. Compraba automóviles casi por impulso, adquiría relojes y joyas en las principales casas europeas y cambiaba de avión privado con la misma naturalidad con la que otros renovaban un coche. Sus desplazamientos movilizaban una compleja logística y un equipo permanente de asistentes, guardaespaldas y secretarios . Todo respondía a una idea muy concreta: sorprender. Cada verano debía ser más espectacular que el anterior.Ningún exceso es eternoA finales de los ochenta comenzaron los problemas financieros y judiciales. Las investigaciones relacionadas con operaciones internacionales y, posteriormente, el proceso por el supuesto ocultamiento de bienes del dictador filipino Ferdinand Marcos, del que sería finalmente absuelto. marcaron el principio del declive. Llegaron los embargos, la pérdida de la mítica mansión y el final de un estilo de vida que parecía inmune a cualquier crisis.La Zagaleta (anteriormente llamada La Baraka) fue propiedad de Adnan Khashoggi ArchivoLa finca acabó transformándose en La Zagaleta. Marbella inició otra etapa muy distinta en la que, desde entonces, nadie ni nada ha sido capaz de superar esas fiestas que, según investigaciones del CIA, llegaron a convertirse en interminables orgías en las que todo estaba permitido . Los turbios negocios de Khashoggi -fallecido en Londres en 2017- y su relación con las mafias y organizaciones criminales, alimentaron la leyenda de eventos tan oscuros como peligrosos que se desarrollaban a puerta cerrada, lejos de las miradas de los curiosos.Durante una década, quien quisiera ser alguien o destacar en el mundo del ‘glamour’ internacional sabía que debía conseguir una invitación para cruzar las puertas de Al Baraka. Era una tapadera para un nido de corrupción, pero también era el paraíso del lujo marbellí.
Ya era una superestrella cuando fue elegida para ponerle banda sonora al Mundial de Fútbol en 2010, y ahora que ha vuelto a ser la cantante oficial del torneo, lo es aún más. Ahí están sus números para corroborarlo a lo bestia. Pero entre medias, la vida de Shakira ha dado no uno, sino dos vuelcos existenciales. En Sudáfrica se prendió la mecha de su relación con Gerard Piqué y por extensión con España, que fue la ganadora del trofeo. Y ahora, dieciséis años después, de nuevo pone ritmo a una competición que podría volver a ganar el país donde vivió el amor, pero también la traición y, según ella, la «persecución injusta» por sus problemas con Hacienda. Un viaje vital digno de película que algún día -solo hay que esperar-, seguro se convertirá en ‘biopic’.Cuando la cantante colombiana recibió el encargo de interpretar el himno oficial del torneo, ya había culminado su transición de referente latino a ídolo global. Tras dos discos de repercusión mayormente local, los superventas ‘Pies descalzos’ (1995) y ‘¿Dónde están los ladrones?’ (1998) la colocaron en la primera división del ‘mainstream’, y en 2001 dio el salto al mercado internacional con ‘Laundry Service (Servicio de lavandería)’, una primera incursión en el bilingüismo que vendió más de 13 millones de copias. Una vez abierto ese camino, arrasó más todavía con ‘Fijación oral vol. 1’ (en español) y ‘Oral Fixation Vol. 2’ (en inglés) en 2005 y 2006, y tras un último regreso a sus raíces con ‘Sale el Sol’, ya con dos Grammys y siete Grammy Latinos en su haber y reconocida por Billboard como la ‘Artista Latina de la Década’, llegaron el Mundial de Fútbol, el ‘Waka Waka’… y Piqué.La cantante y el futbolista en realidad se conocieron poco antes del Mundial. Cuando ella viajó a Madrid para actuar en el festival Rock in Rio , coincidió con él en un local madrileño donde tomaron unos mojitos junto al compañero del Barça Cesc Fàbregas. Algo pasó allí porque en ese momento intercambiaron sus números de teléfono, pero hubo que esperar unos meses para que el flechazo fuera definitivo.Piqué fue uno de los futbolistas elegidos para aparecer en el videoclip de ‘Waka Waka’ , y aunque no se cruzaron porque Shakira rodó su parte en Los Ángeles y él en España, cuando la de Barranquilla vio el montaje terminado se quedó prendada. El siguiente paso, no obstante, lo dio Piqué mandándole un mensaje para preguntarle sobre el clima de Sudáfrica, ya que ella viajó hasta allí antes que los deportistas para preparar su actuación en la ceremonia de inauguración de la competición. La cantante contestó con un wasap larguísimo que no dejaba dudas: había ‘feeling’.«Si tengo que llegar a la final para volver a verte, lo haré»La futura pareja siguió intercambiando mensajes durante todo el torneo, hasta que llegó el definitivo, el de la declaración de amor. Si querían volver a verse en persona tendría que ser en la final, donde ella cantaría el ‘Waka Waka’, así que Piqué le escribió: «Si tengo que llegar a la final para verte, lo haré». Y el resto es historia. Aunque no interminable: la relación duraría doce años con un final explosivo.Shakira y Piqué paseando por Barcelona en 2011. Gtres Shakira y Piqué paseando por Barcelona en 2011. GtresEn 2011 confirmaron el noviazgo públicamente, ella se mudó a Barcelona y dos años después nació su primer hijo, Milán. En 2015 llegó Sasha y todo parecía ir como la seda, de hecho eran una de esas parejas aparentemente perfectas tal como reflejaba Shakira en sus canciones de la época, como su hit de 2017 ‘Me enamoré’, donde cantaba versos como «La vida me empezó a cambiar / La noche que te conocí (…) Este todavía es un niño / Pero ¿qué le voy a hacer? / Es lo que andaba buscando», sin olvidar aquel estribillo que tan lejos queda hoy en día: «Mira qué cosa bonita / Qué boca más redondita / Me gusta esa barbita».Tras el parón por la maternidad, Shakira elevó aún más su condición de estrella global llegando a su punto álgido en la Super Bowl de 2020Desde el Mundial y el inicio de su relación con Piqué, la carrera de Shakira no dejó de subir como la espuma. En 2011 fue homenajeada como la persona más joven en recibir el premio Persona del Año de la Academia Latina de la Grabación y recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood ; y según avanzó la década supo adaptarse a los nuevos tiempos marcados por el reguetón adaptando su sonido y colaborando con grandes figuras de la escena urbana. Su álbum de 2017, ‘El Dorado’, fue un pelotazo planetario con una gira descomunal, y en 2020 alcanzó su pico de popularidad protagonizando junto a Jennifer Lopez el espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl, que fue aclamado como uno de los mejores de la historia del evento.Pero entonces llegó la pandemia que paró el mundo y la vida profesional de Shakira, y poco después el terremoto que sacudió la personal. En junio de 2022, tras fuertes rumores de infidelidad de Piqué con la joven Clara Chía, anunciaron oficialmente su separación mediante un comunicado conjunto y detonaron una batalla legal por la custodia de sus hijos, que se resolvió permitiendo que la cantante se mudara con ellos a Miami. Gerard Piqué con Clara Chia en Barcelona. Gtres Gerard Piqué con Clara Chia en Barcelona. GtresPara ese momento la cosa ya se había puesto extremadamente fea entre ambos. Ella sospechó que la familia del futbolista sabía que le era infiel , y tuvo la prueba definitiva cuando salió a la luz una entrevista de Piqué grabada en agosto de 2021, en la que aparecía Clara Chía caminando por la casa demostrando que ya se instalaba allí cuando la cantante y los niños estaban de viaje. Fue entonces cuando colocó un maniquí de tamaño real de una bruja en el balcón de su casa apuntando directamente hacia la vivienda de sus suegros, que eran sus vecinos de al lado. Para colmo, su conflicto con Hacienda se recrudeció mediáticamente llevándola a una situación realmente difícil. Pero Shakira no se iba a rendir, ni con una cosa ni con la otra.De hecho convirtió su presunta debilidad en fuerza, utilizando el despecho como fuerza inspiradora para hacer caja. Shakira canalizó la ruptura en canciones-dardo como ‘Te felicito’, ‘Monotonía’ y sobre todo la totémica ‘BZRP Music Sessions #53’ junto al productor argentino Bizarrap, que se convirtió en un fenómeno sociológico global que batió 14 récords mundiales Guinness e inmortalizó la frase de venganza: «Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan».Ese mismo 2023 fue nombrada la primera Mujer del Año de la gala latina de Billboard gracias a «su resiliencia e impacto cultural», y resolvió su primer juicio con Hacienda alcanzando un pacto en el que se declaró culpable. Y aunque ha tenido esperar tres años, hace unos pocos meses celebró su absolución en el segundo. MÁS INFORMACIÓN Opinión Así es la lujosa casa de Lamine Yamal en Barcelona: 3.800 m2, piscinas con cascada, campo de fútbol y valorada en 11 millones de eurosShakira ha vuelto a marcar un hito histórico con su reciente concierto ante dos millones y medio de personas en Río de Janeiro, y tiene pendiente otro record con su próxima residencia de doce veladas en Madrid, así que llega renovada y en su mejor momento a esta nueva cita mundialista que no deja de dar titulares relacionados con ella, aunque sea indirectamente: la casa de Lamine Yamal, que era la suya antes de separarse y vendérsela al ‘crack’ de la selección española, fue asaltada por unos ladrones en la noche de la semifinal. Y a Piqué y Clara Chía ya se les ha visto juntos estos días en Los Ángeles. Así que quizá estén presentes en Nueva York cuando cante el ‘Dai Dai’ en el espectáculo del intermedio de una final que, más allá de lo musical y lo futbolístico, les va a traer recuerdos muy agridulces a los dos.
Cristina Castaño escribe un nuevo capítulo de la televisión en directo este viernes 17 de julio. La actriz española será una de las finalistas de la decimotercera edición de ‘Tu cara me suena’. Luchará por ganar este famoso concurso de imitaciones y demostrar una vez más su talento para el humor.Domina música, interpretación y canto, por lo que su camino en el concurso ha sido uno de los más profesionales de la edición. Recordemos que esta mujer de 47 años lleva décadas sobre los escenarios, frente a las cámaras y en los teatros, y su primera maestra fue Concha Velasco.Los últimos proyectos de la actriz en plataformas como Netflix y HBO la han encumbrado a la industria del entretenimiento internacional. ‘Toy Boy’ y ‘Lume’ son los más recientes, así como ‘The Mallorca Files’ y el doblaje de ‘Hotel Transylvania 3’. Los espectadores más memoriosos la recordarán por ‘El Comisario’, ‘La que se avecina’ y ‘Al salir de clase’.Su infancia y juventud anónima en GaliciaSu nombre completo es Cristina Castaño Gómez y su apellido la delata. Es sobrina del fallecido locutor de radio Pepe Domingo Castaño , del que ha heredado su pasión por la comunicación y su amor por Galicia. La actriz nació el 30 de octubre de 1978 en Villalba (Lugo). No conoció su vocación por la actuación hasta la época universitaria, así que su infancia la vivió de forma anónima, bajo la sombra de su apellido. Creció entre Villagarcía de Arosa (Pontevedra) y Santiago de Compostela (A Coruña), enraizando en su corazón la esencia de su tierra.Con 18 años se despidió de las montañas y se mudó a Madrid para estudiar Periodismo, aunque nunca terminó la carrera. Dejó estos estudios por otros que despertaban su pasión: la interpretación. Había probado las cámaras a los 9 años, cuando participó en el filme ‘Divinas palabras’ junto a su hermano Nacho y Luis Zahera, y sabía que este camino podría ser el indicado.El apellido Castaño que recuerda a la radio deportivaCristina tiene cuatro hermanos y uno de ellos es el mencionado actor, Nacho Castaño. Es el siguiente más famoso de la familia pero no el más cercano a la actriz. Cristina ha valorado públicamente su relación con su hermana Marga , especialmente en las redes sociales.«Me acompañó en el parto y me ha cuidado y me cuida como siempre lo ha hecho. Marga es mi hermana soñada y no he podido elegir mejor compañía para estar conmigo. Gracias siempre, hermana», escribió en Instagram el año pasado. La actriz se refiere a su único parto, cuando trajo al mundo a su hijo León.Madre soltera a los 46 añosCristina Castaño anunció su embarazo en marzo de 2025 y el 24 de agosto nació su pequeño. En ningún momento resolvió de forma pública quién es el padre y explicó su situación alegando que es ‘madre soltera’. Desde el nacimiento del bebé, este se ha convertido en uno de los protagonistas de sus redes sociales. A quien también menciona a menudo es a su abuela materna, que a sus 97 años ha posido conocer a su bisnieto, León. «Mi abuela Gari. Representante viva de mi linaje femenino. Si sus piernas la dejasen no dudéis que estaría en Benidorm bailando. Por suerte todavía lo hace en casa», compartió con sus seguidores.El único novio conocido de Cristina CastañoCristina ha sido muy discreta para mencionar su situación sentimental enfrente de la prensa desde que se inició en la actuación. El único novio que se le conoce es el abogado y aventurero Álex Ripoll , con quien salió entre 2021 y 2024. Este amigo de Íñigo Onieva no es el padre de León, que apenas tiene diez meses. Uno de los episodios más especiales de su vida fue su visita a Ciudad del Vaticano en 2024. Cristina Castaño fue invitada junto a otros más de 100 humoristas y cómicos internacionales a conocer al Papa Francisco . Ella pudo saludar personalmente al pontífice, vestida del negro protocolario. «Es el primer argentino que no me entra», escribió en redes con humor. Bromas aparte, la gallega destacó «que el mayor líder religioso del planeta te invite a su casa para valorar tu trabajo en comedia y resaltar la importancia del humor y la risa en la sociedad, es un honor y un regalo».
Imanol Arias pactó con la Fiscalía y se declaró culpable de Caso Nummaria, que tuvo su resolución hace ahora un año. Su compañera de ‘Cuéntame’, Ana Duato, en cambio consiguió que la declararan inocente, tanto a ella como su marido, Miguel Ángel Bernardeau. Sin embargo, en el mes de mayo la Audiencia Nacional anuló su absolución y la actriz tendrá que revivir el juicio, en el que no duda en volver a defenderse, tal y como ella misma ha declarado. Ahora es el actor quien se ha pronunciado por lo ocurrido, y tiene claro su descontento. El intérprete, que durante tantos años interpretó a Antonio Alcántara en ‘Cuéntame, aprovechó su reciente aparición pública en el festival Icónica Santalucía Sevilla Fest, celebrado en la Plaza de España de la capital hispalense, para romper su silencio. En sus palabras no ha tenido problema en solidarizarse con la actriz ante este nuevo escenario, incluso aunque en primera instancia ella saliera menos perjudicada que él. «A mí me da mucha pena y, además, me parece que es injusto», comentaba el intérprete de ‘Anacleto: agente secreto’ al ser preguntado por los medios de comunicación acerca del inesperado rumbo que ha tomado la causa de su compañera. Imanol no ocultó su desconcierto ante los mecanismos judiciales que obligarán a su compañera a sentarse de nuevo en el banquillo. «Yo no sé de justicia… pero no sé si quieren decir que los jueces que le han juzgado son tontos. No sé, esto es muy complicado», compartió el actor ante los medios de comunicación. Para Ana Duato y su marido este nuevo proceso implica reiniciar una batalla legal que daban por ganada. «Esto es el día a día», reiteraba el artista, Pese al duro golpe que supone este retroceso, el entorno de la intérprete ya ha manifestado su firme intención de reafirmar su inocencia en la nueva vista oral. Cabe recordar que, según la primera sentencia, no se ha podido demostrar de que Ana Duato tuviera conocimiento de lo que hacía el despacho. Sin embargo, la apelación consideraba «contradictoria e injustificada» la condena contra Imanol Arias cuando «su actuación profesional fue idéntica» a la de la actriz, que finalmente fue absuelta. Los servicios jurídicos del Estado criticaban la «irracionalidad» de la sentencia y el «tratamiento casi paternalista» que da, en su opinión, a Duato, al «presentarla como una simple actriz aparentemente desprovista de comprensión o autonomía decisoria en materia económica». Pero Imanol, aunque hubiera podido enfadarse por la diferencia de criterios, ha mostrado solidaridad con la que fuera su pareja en la pequeña pantalla, sobre todo al comprobar cómo el Caso Nummaria se resiste a abandonar de forma definitiva sus vidas.