Logo
search
Logo

Síguenos en Redes

TikTok Instagram Facebook YouTube

La música mexicana atraviesa uno de sus momentos más brillantes: un auge en el que su internacionalización crece día con día, expandiéndose con fuerza y esplendor. Sería difícil afirmar que antes hubo una etapa mejor, pues hoy resuena en rincones del mundo donde antes era impensable escucharla, y sus exponentes llenan grandes recintos llevando el nombre del país en alto. Además, artistas de otras escenas han mostrado un interés genuino y respetuoso por incorporar los sonidos tradicionales mexicanos en sus propuestas, como ocurre en el caso de La Joaqui.

Durante su estancia en la Ciudad de México, la artista argentina conversa con entusiasmo con ROLLING STONE en Español sobre esta nueva etapa mexicana en su trayectoria, tras haber dejado una huella sólida y distintiva en el RKT y el turreo. Si bien incursionar en un nuevo género puede resultar tan intimidante como emocionante, La Joaqui se adentra en una aventura que le ha brindado experiencias únicas y casi mágicas, como la dicha de cantar por primera vez después de años de carrera. Lee aquí nuestra entrevista completa: 

Háblame de esta nueva Joaqui. ¿De dónde salió la necesidad y deseo de embarcarte en la música mexicana?

¡Dios! A mí siempre me gustaron los sonidos de México. Siento que el idioma más universal es el híbrido de la cumbia entre Colombia, México y Argentina. Siento que estos tres lugares tienen un color de cumbia muy familiar entre sí. Siempre había querido hacer cosas aquí. Cuando Kenia Os me presenta la oportunidad de hacer ‘Kitty’ juntas, para mí fue increíble, porque al ser un perreo mexa que tenía que ver con el RKT, era una manera respetuosa de entrar al territorio musical de otro país. A mí también me gusta que con la música argentina haya un respeto porque es una cuestión cultural que uno lleva muy arraigado a su esencia y afecto. Fue un trabajo paulatino que comenzó con ‘Kitty’. Esto fue crucial para poder empezar a animarme, lo que me dio una base y solidez, una entrada muy directa, y que mejor que con Kenia, quien es la princesa del pop amada. Ella me presentó un mundo nuevo, porque cuando ella me trae y comienzo a conocer México, empiezo a entender un montón de cosas que tal vez no conocía de la región. Se me empezaron a dar oportunidades a raíz de eso. Después llega la canción con Cañaveral, que me encanta y que disfruté un montón. Después llegó la oportunidad de trabajar con Víctor y Luis R. Conriquez, que los mega consumo y me encantan. Fui de a poco en colaboraciones de personas que tienen su esencia bien marcada. Pude ir conociendo la música desde un lugar más sabio. Ustedes son muy de su tierra, desde su forma de hablar, su gente, cómo festejan y más, hasta las canciones tristes se bailan riéndose. 

“Estaba segura que si quería expandir mi música, no había lugar en el que me sintiera más segura que en México. Es un anhelo muy grande el que tenía”.

Me encanta escucharte hablar así de México. 

Amo México. Me encantan los sonidos de aquí. Mi lanzamiento con Gabito Ballesteros, ‘Nada personal’, ha sido el sonido más mexicano que he hecho hasta ahora. Me la pasé muy bien creando. 

¿Qué es lo que pensabas del género antes de intentarlo?

Siempre me llamó mucho la atención y me gustó. Amo los corridos y me encantan. Las guitarras mexicanas son una cosa muy atractiva, sonoramente vibran muy lindo. De verdad entienden la puta vibra. Me gustan y me alegran. Nunca pensé poder mezclar mi sonido con el mexicano porque lo veía muy lejano, y sentía que no tenía piezas que pudieran encajar con esa construcción, pero las pudimos ir creando. 

¿Crees que encontraste una nueva Joaqui? ¿Ha nacido una nueva Joaqui a partir de esta era mexicana que estás emprendiendo?

Sí, totalmente. Desde la base yo hice RKT, que es rapeado y no es cantado. Con estas nuevas canciones, yo me estoy animando a cantar por primera vez. Una persona rebelde como yo, ¿sabes desde cuánto no hace algo por primera vez? Desde hace mucho tiempo. 

“Es una nueva experiencia. Es un despertar espiritual”.

Pero se ha dado de una manera muy natural el escucharte cantar acompañada de los sonidos tradicionales mexicanos. 

Es como te digo, que tuve mucha suerte al estar acompañada de Kenia, que me haya pasado con Víctor y ahora con los otros artistas con los que estoy grabando. También me pasó con El Malilla y con Gabito. Son personas que me gusta mucho su música y me dieron la oportunidad de entrar a sus mundos. Este es un descubrimiento nuevo. Es distinto. La experiencia es como cuando te vas de viaje y eres turista, pero si vos sos de ahí, los lugares más bonitos no los conoce un turista. Creo que pasa lo mismo con la música porque hay códigos de México que son muy lindos. 

Has tenido guías muy buenos… 

Claro que sí. He tenido guías turísticos muy buenos. 

¿Tienes otros referentes que han marcado la música mexicana?

Consumo mucho a Jenni Rivera. ¡Me encanta! Es la actitud de mujer que yo quisiera tener ante la vida, te juro. Es totalmente una inspiración robada y descarada. Yo consumo mucho sus cosas, composiciones y dobles sentidos. Me parece muy ingenioso su mundo musical. La magia del sonido de ustedes vibra muy alegremente, hable de lo que hable la música, sea lo que sea, siempre es música muy alegre. Hasta la tristeza se celebra, lo que también es nuevo para mí. Me gustan las canciones tristes, pero siento que las vivo distinto. Siento que aquí, hasta las letras de desamor, las vibras están arriba. 

Cortesía prensa

¿Crees que el regional mexicano llegó a llenar algún vacío creativo que no sabías que tenías?

Totalmente, sobre todo porque yo no me animaba a cantar. Sentí que era algo a lo que no me animaba a hacer, y como busqué un sonido nuevo, me adapté a las reglas de ese juego, no inventé las mías. Eso estuvo muy bueno, porque si no, hubiera pasado más tiempo hasta que me animara. Estaba muy cómoda en mi receta que funcionaba. Buscar algo nuevo es encontrar un desafío nuevo. Esto conlleva una construcción larga y paciente, pero está bueno porque estamos acostumbrados a ir a las corridas, que volver a aprender e incursionar en algo desconocido, nos revive esa euforia artística. 

¿Cómo se concilia La Joaqui del turreo y RKT con La Joaqui que hace música mexicana? ¿Cómo llamarías a esta nueva Joaqui?

Creo que es disruptiva, como en todos los sectores donde se pasea La Joaqui, que siempre rompe cosas. Es una cosa terrible. No puedo sacar a pasear a La Joaqui, ¿te das cuenta? [Risas]. Me ha traído cosas más importantes: me hice una súper amiga por hacer un perreo mexa, que es Kenia, además de que yo fui su fan por mucho tiempo, y siempre lo cuento. Es una amistad muy sólida que me ha traído la música. También me pasa que con Grupo Cañaveral fue algo especial, porque la canción que hicimos me gustaba desde chiquita. También tiene un significado muy especial. 

Recuerdo que en nuestra última plática, que se dio en el 2025, mencionaste que deseabas sacar un poco más a Joaquina, que es tu lado más visceral y vulnerable. En la música mexicana, gracias a la lírica, es mucho más factible que este lado tuyo salga a relucir… 

¡Total! La música mexicana te obliga a amar, te obliga a sentir. Yo estoy acostumbrada a hacerme la que no siente nada. 

O eso cree el mundo… 

Ni hablar. Yo empecé a hacer música de adolescente, que me encanta hacer música para fiestas y bailar, y lo seguiré haciendo toda la vida porque me encanta el mundo que construí. Pero también quiero tener obras en donde yo exteriorice profundidades: qué opino, qué siento, cómo crecí, cómo veo el amor. Son cosas de las que casi no hablo, y quiero utilizar pequeños momentos para hacerlo. No te digo que mi repertorio será un disco de amor, pero sí me animaré a hacer cosas de las que antes no me animaba. 

También quisiera que me contaras cómo se dio tu colaboración con Gabito Ballesteros. ¿Qué me puedes decir sobre ‘Nada personal’?

A mí me gustan muchísimo los corridos de desamor, me encantan. He escuchado mucho la música de Gabito y me encanta. Siento que la música de él es bella, y es mucho para las girls. Descaradamente le mandé una canción y le dije: ‘Armé esta canción con el objetivo de que podamos hacerla juntos’. A él le gustó y lo hicimos. De hecho, la canción no era regional, sino pop, pero le dije que quería que la hiciera suya. Quería que sonara con su color y guitarra. Sentí que la manera más respetuosa de hacerlo era de donde yo me había sacado la inspiración de querer hacer algo así. No me parecía correcto de mí parte, culturalmente, solo decir: ‘Ay, me gustó este sonido tuyo y hacerlo propio’ y ya. 

¿Hay algunos otros nombres con los que te gustaría colaborar de la escena regional mexicana? 

Ya tengo algunas armadas y otras que me gustaría hacer. Con Tito Double P me encantaría. Cuando canté en Tecate Pa’l Norte, el tocó también. Nunca había visto en vivo su show, y me gustó demasiado. Él es increíble y es un mundo aparte, al igual que su público. Netón Vega también me encanta. Luis R. Conriquez también me gusta mucho. Estas son colaboraciones que me gustarían tener. 

Cortesía prensa

Siempre tienes temporadas para lo que estás presentando sonoramente, ¿cómo llamarías esta?

Dominatriz. Esta temporada es de dominatriz. Estoy armando un disco que es una exportación del mundo de La Joaqui de lo que es el turreo. Viene toda una nueva era a nivel moda, que siempre quise agregar. Tenía muchas ganas de agregar esta parte a mi mundo. Dominatriz es una alfa, y no importa el contexto ni el personaje, pero me parece que siempre tira a villano, y no sé por qué. Lejos de afectarme, le di la vuelta y le metí un concepto. Mi música, al ser de fiesta, genera mucho debate y polémica, porque la gente considera que es una invitación a vivir como yo viví, pero en realidad, fue la manera que yo encontré para traducir mis vivencias de una manera que no me doliera para sobrevivir a ellas. A veces uno necesita volverla música festiva para convivir con ella el resto de la vida. Quiero que quede bien marcado que La Joaqui es un mundo, un concepto, pero no quiero que vivas como mis canciones. No quiero que estés todos los días de fiestas y que se te vaya la vida así. Quiero que por dentro te sientas así. Yo puedo con todo, porque soy un gangster espiritual [Risas]. Quiero crearlo de una manera más artística para que quede bien dividido de lo que es Joaquina, una persona que siente, que le importa y que le compete. Tengo valores muy marcados, me parece muy importante la lealtad en los vínculos. Quiero que quede claro que divertirme, y hacer de mi vida sexual y festiva lo que sea, no quiere decir que tengo pase libre a ser mala persona. La música es para bailarla y vivirla, pero Joaquina es aparte, quien tiene valores. De hecho, La Joaqui se desarrolló bajo un concepto social. 

Aunque presentes a La Joaqui como villana, es una villana que todo mundo quiere. 

¡Es una villana muy querida! [Risas]. Hace poco, Cazzu hizo un comunicado en donde hay muchos guiños sobre su libro del machismo que se vive en la industria. Ella es una genio. Cada vez que necesito saber sobre qué hacer, recurro a ella. Ella es muy sabia; le encanta leer y se nutre constantemente de intelectualidad. Hay algo que dice sobre no poder ser buena y víctima, si para el mundo solo soy una mujer que habla de su sexualidad con sus tatuajes bélicos. No soy la víctima que el patriarcado válida, porque tendría que ser una Carmelita descalza para que el mundo considere que puedo ser víctima de cualquier situación. Esto es una realidad. Hay una estigmatización que es muy lejana a la que una vive porque una es como es. A mí me encantan mis tatuajes, pero también son una exteriorización de que crecí muy solita y no tenía límites marcados. Hice lo mejor que pude con tanta libertad. Nunca supe qué hacer con tanta libertad. A veces se me fue de las manos, y son las marcas de guerra por vivir mi vida al máximo. Tal vez, si mi contexto social o familiar, hubiera sido distinto, yo hubiera sido distinta. Siento que siempre fui rebelde, pero siempre tuve una causa con mi rebeldía. Fui una rebelde con causa. Yo necesitaba exteriorizar esas sensaciones con las que crecí. El que lo convierte en concepto de villano, es el que no tiene la profundidad de decir: ‘Bueno, esto es música para la fiesta, de situaciones consensuadas’. No estoy incitando a nada, solo estoy volviendo festivo lo que para mí, en algún momento, fue oscuridad para transformarme. 

Me encanta como lo transformas y lo conviertes a tu favor, con valentía. Tal y como dijo Cazzu: “No sería justo, les llevas demasiada ventaja”.

Claro. 

En esta etapa de tu carrera, ¿qué buscas causar en ti? ¿Qué buscas responderte?

Siento que llevo muchos años preocupada por hacer cosas que funcionen para el resto. En cierto modo, en este momento de búsqueda, empecé a olvidarme sobre lo que buscaba yo. Estoy buscando hacer un disco que me guste, y que después de que salga, lo quiera volver a escuchar y diga: ‘Puta madre, qué temón el que hice’. Quiero sentirme así, independientemente si esas creaciones son hits o no. Quiero tener obras de las que me sienta orgullosa, donde quede inmortalizada. Ahora necesito sentir otra cosa porque bloqueé mucho lo que siento. 

The post La era mexicana de La Joaqui appeared first on Rolling Stone en Español.

En medio de la emoción del Tecate Pa’l Norte, Jackson Wang aparece con la energía de quien entiende el escenario como un espacio de entrega absoluta. Su paso por México no solo marcó su debut en un festival del país, sino también un punto de conexión emocional con una audiencia que, según él, vive con una intensidad distinta. “Debajo del ecuador, la gente disfruta más la vida”, dice entre risas y asombro. “Cuando es fiesta, lo dan todo. Cuando es trabajo, lo dan todo. No hay nada que perder”.

La conversación arranca con humor —un intento fallido de español que termina en carcajadas— pero rápidamente aterriza en una lectura más profunda de su experiencia. Para Wang, el público latino no solo responde: se involucra. Lo siente. Lo habita. “Estaba en el escenario y veía a la gente besándose, viviendo el momento. La sangre hirviendo todo el tiempo”, recuerda. En ese caos emocional encuentra algo que lo inspira, incluso lo confronta. “Pensaba: ojalá yo pudiera tener eso”.

Su paso por Monterrey coincidió con una fecha especial: su cumpleaños. Lejos de celebraciones convencionales, lo que le queda es la impresión de una ciudad que lo sorprendió tanto como el festival. Desde la escala casi infinita de un centro comercial hasta la estética de la gente, todo alimenta su imaginario creativo. “Vi muchas cosas que me inspiraron. Incluso le decía a mi equipo que deberíamos vivir aquí”, cuenta, medio en serio, medio en broma.

Cortesía

En el escenario, la experiencia fue otra historia. Literalmente. Fuego, cuero, calor extremo. “Se sintió jodidamente caliente”, dice sin rodeos. “Pensé que me iba a desmayar en los primeros 15 minutos”. Pero el show, como su filosofía, no permite medias tintas. Encontró la forma de sostener la energía, de mantenerse en pie, de cumplir con esa única misión que repite constantemente: que incluso quienes no lo conocían antes de subir al escenario se llevaran algo. “Eso es lo único que me importa como entertainer”.

Esa idea atraviesa toda su narrativa. Wang no se posiciona desde la figura distante del artista, sino desde un rol más funcional: el de alguien que está ahí para aliviar, para acompañar, para generar un escape. “Cuando compras una boleta o escuchas música, es para liberar estrés”, explica. Y en esa lógica, su relación con los fans se vuelve central. No desde la idolatría, sino desde un pacto emocional. “Quiero que se amen más a sí mismos. Eso es lo más importante”.

Esa independencia emocional tiene su reflejo en lo profesional. Jackson Wang no responde a las estructuras tradicionales de la industria. No tiene manager, ni disquera, ni publisher. Opera bajo sus propias reglas. Y en ese modelo, que hoy parece cada vez más relevante, ya tiene listo su próximo movimiento. “Ya terminé mi siguiente álbum”, adelanta. Las noticias vendrán pronto, aunque prefiere no revelar demasiado. Entre lo poco que deja ver, menciona una canción titulada Sex God, parte de un proyecto que ya tuvo un primer vistazo en el universo de Louis Vuitton.

Cortesía

Más allá de los anuncios, lo que queda claro es que Wang está en un momento de control creativo total. Uno en el que su discurso, su música y su presencia en vivo responden a una misma idea: intensidad sin filtro. Como el público que lo recibió en México. Como esa energía que, según él, solo se encuentra en ciertos lugares del mundo.

Y que, por una noche, en Monterrey, lo hizo sentirse exactamente donde tenía que estar.

The post Jackson Wang: “Cuando estás de fiesta, no existe el mañana” appeared first on Rolling Stone en Español.

As Bruno Mars took the stage at Allegiant Stadium in Las Vegas on April 10 to peel back the red velvet curtain on his 77-city, nine-country The Romantic Tour, he celebrated a day packed with more milestones than most artists achieve in an entire career. The spectacle of accolades included a parade courtesy of MGM Resorts, home to his record-breaking residency; a day and street named in his honor; the key to the city; a state flag from the governor; a pop-up merch shop with icon Hello Kitty; the launch of his first American football stadium tour, and a new title, “The King of Las Vegas,” among other honors.

Related

At the first of two Las Vegas nights, the lights dimmed just before 9 p.m. The sold-out crowd was beckoned into the church of Mars via a video intro, where the evening’s spiritual leader (Mars)  — a lone Romantic kneeling in prayer — casts a blessing over the audience, vowing to protect all who have entered this sacred space and promising to give the city a show “it would never forget.”

As the stage blazed into view, Mars emerged from a fragmented glow of prismatic stained glass — embedded with a single allegorical red rose — a man on a mission, ready to “Risk It All” for romance.

Choosing to open with “Risk It All,” the second single from Mars’ 2026 album The Romantic, is a surprising move — a ballad in a slot typically reserved for a big bang. But it immediately established the night’s emotional thesis: all-or-nothing love, played out in sweeping highs and funky (not-so) lows. That sense of frenzy and fever became the throughline of a cinematic concert experience that unfolded across the full 26-song set list.

Mars is a flawless performer, from his vocal range to his musical artistry and showmanship. In the live setting, he locked into his character, audience and band in a way that transcended his four albums, taking fans on an interstellar ride through his musical canon.

Here are the best moments from opening night.

Zac Brown Band now has something in common with Carrie Underwood and Lenny Kravitz.

The three-time Grammy Award-winning southern rock band will star in the opening for NBC’s Sunday night coverage of Major League Baseball.

The band’s opening segment will debut on Sunday (April 12) when the Atlanta Braves host the Cleveland Guardians in the first “Sunday Night Baseball” game on NBC.

“It’s humbling, honestly, to have our band’s name mentioned in the same breath as theirs in this context means a lot. We’ve spent many years just trying to make music that connects with people, and something like this tells you that it’s reaching further than you ever imagined,” Brown said in an email to The Associated Press.

Zac Brown Band sings a reimagined version of Emerson, Lake & Palmer’s “Karn Evil 9, 1st Impression Part 2.”

NBC Sports creative director Tripp Dixon said the song resonated because it features an organ and the first line is “Welcome back, my friends, to the show that never ends.”

The majors has often been referred to as “The Show.”

“Those were the two elements we felt like, holy cow, that sounds like something to build this idea around,” he said.

All three also carry the theme of “waiting all day for Sunday night.”

Underwood has done the “Sunday Night Football” opening since 2013, a reimagined take on Joan Jett’s 1988 song “I Hate Myself for Loving You”. Kravitz’s opening to “Sunday Night Basketball” uses Elvis Presley’s “A Little Less Conversation,” which came out in 1968.

The “Sunday Night Baseball” opening was shot in Milwaukee last month. A couple of seconds were featured on NBC’s opening night broadcast between the Arizona Diamondbacks and Los Angeles Dodgers.

“It was one of those experiences where you step back and think, how did we get here? We put everything we had into the performance and then watching it come together with the visuals, the production, it took on a whole new life,” Brown said. “The folks at NBC Sports really understood the energy we were going for. It felt like a genuine collaboration, and when I finally saw the finished product, I was really proud.”

While Dixon had more than a year to think about a “Sunday Night Basketball” open, brainstorming about baseball didn’t begin in earnest until last November, when Major League Baseball and NBC agreed to a three-year deal for Sunday night games and the wild-card round of the playoffs.

“Selfishly, it’s been just a really a fun challenge. But in terms of working with somebody, I think just not only just a familiar song, but we’d worked with Zac in a limited capacity about six years ago when he did a Thursday night tease for us on Thanksgiving,” Dixon said.

“I think just in terms of his music and trying to bring people together, it just felt like really the right fit in terms of letting them put their own spin on a classic.”

“It was a very ambitious, tight schedule. We didn’t have a lot of time to put it together, but you wouldn’t know it from what Zac came back with in terms of a song and a performance.”

After Sunday’s game, the next six weeks will be on Peacock and NBCSN before NBC takes over from May 31 through Sept. 6.

This week’s game also carries special significance for Brown, who grew up in Georgia and followed the Braves.

“Man, that is not lost on me at all. I’m a Georgia boy through and through, so having this debut on a night when the Braves are playing, that’s the kind of thing you just can’t script. Our fans know how much Atlanta means to us. To have this moment tied to our team, in our home state, it really does make it feel full circle,” he said.

Three years after lighting up the stage at Barclays Center for his first tour, Jackson Wang partied it up once more at the iconic Brooklyn, New York, venue on Friday (April 10). Not only was it a night full of explosive fun, but it also brought Wang’s own interesting psyche into focus.

Related

The concert comes nearly a year after the release of his third solo album, MAGIC MAN 2. Wang previously talked to Billboard about how he took a year off to gather his thoughts on where he stood as an artist, but more importantly, as a human. Using his alter ego of MAGIC MAN, he explored who he really was inside — from the dark and gritty experiences of the music industry that he went through as a member of GOT7 and a solo artist, to perpetual vulnerability and ultimately, recognizing and accepting of all those complicated feelings.

“I wish I could find peace,” Wang’s raw vocals reverberated throughout the arena as he sang “Everything.” “In my mind where the doubt and the pain intertwine/ I don’t know if the life that I’m living is mine.”

The 32-year-old singer constantly proves to be an outstanding performer and creative visionary throughout all of his solo projects. While his previous two albums are deeply personal, what he cares about the most is making his fans happy.

On Friday night, Wang declared that the tour would be a form of escapism for all the attendees. He imparted some words of wisdom in a chaotic time, “The world is crazy right now. Everyone is stressed. I want you guys to treat yourselves better. [Being] selfish is not a bad thing,” before getting real with the crowd, “Sorry that this concert isn’t as commercial as you thought.”

Check out the seven best moments from Jackson Wang’s Brooklyn concert below.

Bruno Mars kicked off The Romantic Tour on Friday night (April 10) with a sold-out show in front of more than 60,000 fans packing Allegiant Stadium in Las Vegas.

Related

The pop supernova lived up to his billing as the King of Las Vegas entertainment as he ran through his plethora of smash hits within a 25-track setlist, which included five songs with his Silk Sonic running mate, Anderson .Paak, who joined him midway through the show.

If there’s one thing Sin City knows how to do, it’s throw a party. Friday was an all-day celebration for Bruno Mars ahead of his Romantic Tour launch.

“Bruno Mars isn’t just a global superstar; he’s one of the most electrifying performers of our time, and over the past decade, he’s become an integral part of Las Vegas,” said Bill Hornbuckle, CEO and president of MGM Resorts International, in a statement. “From his early performances at Bellagio and MGM Grand to his record‑setting residency at Dolby Live, Bruno has drawn hundreds of thousands of visitors and has created the kind of unforgettable, ‘only in Vegas’ moments that define this city. It’s only fitting that we help launch his world tour here today as we honor his extraordinary impact on Las Vegas and the energy he brings to our community.”

Bruno started the day in style with a ride down the Strip in a vintage convertible for a parade honoring his contributions to the Las Vegas entertainment scene, as April 10 was renamed to Bruno Mars Day in Sin City.

The Grammy-winning artist was given the key to the Las Vegas Strip, while Park Avenue outside Park MGM was renamed to Bruno Mars Drive. He joins a decorated group to receive the honor, which includes Elvis Presley, Frank Sinatra, Sammy Davis Jr. and Dean Martin.

As Las Vegas has been a lucrative endeavor for Bruno, he made sure to give back to the community. The singer-songwriter pledged a $1 million donation to the future Intermountain Health Nevada Children’s Hospital.

The Romantic Tour continues on Saturday night (April 11) when Bruno Mars returns to the Allegiant Stadium stage for another cinematic performance. It’s the 40-year-old’s first trek in nearly a decade and his first time taking over North American stadiums.

Bruno’s The Romantic album arrived in February and debuted atop the Billboard 200 — his second No. 1 — with 186,000 equivalent album units earned in the United States in the week ending March 5, according to Luminate.


Billboard VIP Pass

The Police

A comienzos de los años 80, Sting y The Police atravesaban uno de los momentos más intensos de su carrera. Tras el éxito de sus primeros discos, Outlandos d’Amour (1978) y Reggatta de Blanc (1979), la presión por mantener ese nivel los llevó a grabar rápidamente su tercer álbum. Así fue como, en casi un […]

Ver más noticias en Indie Hoy.

Gene Simmons.

Gene Simmons nunca tuvo miedo de expresar sus opiniones sobre la historia del rock y las bandas que marcaron una diferencia. Durante una entrevista con The Quietus en 2013, fue desafiado a seleccionar sus discos preferidos de todos los tiempos. En ese artículo, destacó obras de Jimi Hendrix, The Rolling Stones, Foo Fighters y The […]

Ver más noticias en Indie Hoy.

Cillian Murphy

A lo largo de su carrera, Cillian Murphy mantuvo un vínculo cercano con la música. Cabe recordar que, entre finales de su adolescencia y principios de sus veinte, el actor y productor cantó y tocó la guitarra en varias bandas junto a su hermano, Páidi, entre ellas The Sons of Mr. Green Genes, nombre que […]

Ver más noticias en Indie Hoy.

Joey Ramone

Antes de convertirse en una de las figuras centrales de la historia del punk, Joey Ramone tuvo un momento decisivo que definió su camino artístico. Ese punto, que marcó un antes y un después en su vida, llegó en su adolescencia, cuando presenció un concierto de The Who, el conjunto británico que, según él mismo […]

Ver más noticias en Indie Hoy.