Sofía Palazuelo acaba de dar un inesperado paso dentro del universo del lujo. Alejada del perfil clásico de aristócrata discreta con el que suele moverse públicamente, la duquesa de Huéscar se ha embarcado ahora en una aventura empresarial y creativa vinculada al mundo de la alta perfumería. Un proyecto sofisticado, profundamente personal y con el Palacio de Liria como gran fuente de inspiración.La esposa de Fernando Fitz-James Stuart ha presentado junto al prestigioso perfumista Alberto Morillas una colección de perfumes nicho bajo el nombre Fitz-James Stuart, el apellido inglés histórico de la saga familiar iniciada por el duque de Berwick en el siglo XVII. La iniciativa nace con una intención mucho más ambiciosa que simplemente lanzar fragancias de lujo.«Fernando y yo llevábamos tiempo dándole vueltas a la idea de hacer un proyecto de divulgación cultural vehiculizado a través del mundo del perfume, que es un medio maravilloso para contar historias», explica Sofía Palazuelo en entrevista con ‘Vanity Fair’.Noticia relacionada general No No El paso a un lado del duque de Alba: sus hijos toman el control del legado familiar Daniella BejaranoPerfumes inspirados en el alma del Palacio de LiriaLejos de apostar por referencias evidentes o clichés asociados a la Casa de Alba, Sofía Palazuelo y su marido decidieron explorar una vía completamente distinta para construir este nuevo universo olfativo. «No nos hemos ido a lo obvio. El cuadro de Goya de la XIII duquesa de Alba es maravilloso, pero está trilladísimo», asegura al citado medio.La colección arranca con cuatro fragancias de autor: ‘Unseen 1785’, ‘Quince Días de Abril’, ‘No Time For Roses’ y ‘La Hora Nocturna’. Todas ellas nacen inspiradas en rincones concretos del Palacio de Liria, esculturas históricas, jardines secretos o personajes menos conocidos del inmenso legado artístico de los Alba.Y ahí es donde entra Alberto Morillas, uno de los perfumistas más influyentes del mundo y creador de fragancias tan icónicas como ‘CK One’ de Calvin Klein, ‘212’ de Carolina Herrera o ‘Flower’ by Kenzo. El sevillano reconoce que quedó completamente fascinado desde su primera visita a Liria.«Recuerdo la primera vez que entré a esta Casa y percibí ese olor tan particular que se vive en cada salón, me sentí como un niño con zapatos nuevos», explica el perfumista y añade que: «Liria es una mezcla de maderas con el aroma de fabulosas historias intangibles».«Alberto va oliendo todo»La conexión entre Sofía Palazuelo y Alberto Morillas parece haber sido inmediata desde el primer momento. De hecho, la propia aristócrata relata divertida cómo el creador recorría el Palacio de Liria buscando inspiración absolutamente en cualquier rincón. «Alberto va oliendo todo», comenta la duquesa de Huéscar.El perfumista, por su parte, reconoce que cada visita al palacio suponía una nueva fuente de inspiración. «Cuando vuelvo, descubro cosas en las que antes no había reparado y me quiero quedar más tiempo», admite.La elaboración de la colección no fue precisamente rápida. Según explica Sofía, el proyecto requirió más de un año de trabajo conjunto junto a Morillas, además de otros seis meses previos dedicados únicamente a construir el relato conceptual de cada fragancia.«Nuestro objetivo es hacer de esto un proyecto familiar de divulgación cultural, y lo que tiene sentido es sacar a la luz lo que la gente no conoce y así aportar algo nuevo», asegura la duquesa.Rosario Falcó, la gran inspiración de Sofía PalazueloUna de las fragancias más personales de la colección es precisamente ‘No Time For Roses’, inspirada en Rosario Falcó, duquesa de Alba y una de las figuras históricas femeninas más admiradas por Sofía y Fernando Fitz-James Stuart. La aristócrata explica además que la fascinación por esta mujer llegó a ser tan profunda que decidieron llamar Rosario a su hija mayor precisamente en honor a ella.«A nuestra hija mayor la llamamos así por ella», confiesa.Según detalla, Rosario Falcó fue una mujer adelantada a su tiempo. «Era moderna, en un momento de la historia en el que las mujeres se dedicaban a la vida contemplativa», explica.Esa personalidad fuerte y poco convencional fue precisamente la inspiración olfativa elegida por Alberto Morillas. «No quise hacer esta fragancia con una rosa romántica muy figurativa», señala el perfumista.Un proyecto pensado también para sus hijosMás allá del lujo y de la exclusividad, Palazuelo deja claro que esta nueva aventura empresarial tiene también una importante dimensión familiar y emocional.De hecho, la elección del nombre Fitz-James Stuart frente a ‘Casa de Alba’ no fue casual. «Hemos hecho este proyecto pensando en nuestros hijos, porque es su apellido y el día de mañana nos encantaría que ellos pudieran continuarlo», asegura.La colección apuesta además por un modelo muy alejado de la perfumería masiva. No habrá embajadores famosos ni grandes campañas tradicionales. «Creo que el concepto de perfume nicho no solo consiste en tener unos ingredientes excepcionales, sino no querer ir perfumado como todo el mundo», explica y añade que: «La alta perfumería ya no distingue entre perfumes masculinos o femeninos y nosotros no vamos a ser los que pongamos la barrera».Mientras tanto, Sofía Palazuelo demuestra que, más allá de la aristocracia y de la discreción que siempre ha rodeado su figura, también está dispuesta a construir una faceta propia dentro del universo empresarial y creativo del lujo contemporáneo.
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